Extra! Extra!

El clásico paperboy

Las nuevas tecnologías y herramientas 2.0 han transformado las necesidades y hábitos de la sociedad de la información. Expertos en comunicación llevan años debatiendo sobre si el papel está condenado a desaparecer definitivamente en el periodismo y en la literatura, y si debe ceder su trono a los soportes digitales y social media. ¿Realmente el video mató a la estrella de la radio o hay un espacio para cada uno?

Aunque pertenezco a la generación 2.0, cuando pienso en el periodismo me transporto a los oscuros cuartos de revelado, al ¡extra!, ¡extra! de los paperboys en las calles de Chicago, o a una Kim Basinger que corre hacia la redacción de Gotham para escribir en su vieja Olivetti las últimas noticias sobre Batman.

Hoy en día la información se obtiene a golpe de botón en los smartphones. Sin duda, los periodistas somos los primeros en beber de la tecnología para ofrecer una óptima información en tiempo real y realizar una investigación mucho más profunda con fuentes imposibles que hoy se presentan al alcance de la mano. La era digital ha cambiado el contenido y el continente, independientemente de la edad del comunicador y el consumidor de información.

El papel en el periodismo tiene la batalla perdida por la inmediatez de los medios digitales. Los periódicos de hoy envolverán los bocadillos de mañana mientras se twittean 100 millones de noticias al día. Por otra parte, el coste de la impresión y la crisis de la publicidad están provocando una debacle en las redacciones. Pero, ¿cuánto dura un tweet, un hashtag, un link? ¿Qué calidad literaria nos ofrece el periodismo 2.0?

Desde mi punto de vista es posible una convivencia entre las pantallas y el papel, sin que el segundo esté condenado a desaparecer.  Como periodista sigo la actualidad a través de microblogging y webs, pero consumo medios impresos para profundizar y por supuesto, como deleite personal. Porque el periodismo no sólo es informar, también es enseñar, entretener y formar. El soporte digital aporta inmediatez a la información: la noticia; el papel es idóneo para el análisis y el estudio: el reportaje.

Revista Hola en papel y digital

Revista Hola en papel y digital

En la actualidad existen medios que han sabido combinar ambos soportes y proyectar lo mejor que ofrece cada uno. La prensa femenina, tan criticada y subestimada, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y ha creado redacciones multimedia.

Un claro ejemplo, la revista Hola, se coloca como una de las cabeceras de sociedad más potentes en internet con periodicidad diaria, pero sigue manteniendo liderazgo en su aparición semanal en el kiosco con suculentas portadas y exclusivas en papel. Porque hay informaciones que se reservan para la imprenta y otras que no pueden esperar en un cajón, la cabecera del saludo reparte inmediatez y actualidad en su portal, y calidad fotográficay profundidad editorial en su revista de kiosco.

A pesar del inmenso banco de información que supone internet, ¿quién se resiste al placer de desayunar en fin de semana con suplementos cargados de reportajes, a las revistas cargadas de moda, belleza, entrevistas, decoración…; a la emocionante prensa deportiva, a las enfrentadas y controvertidas portadas de los diarios, a las 700 páginas sobre la mesilla de noche?

¿Se imaginan a la rubia Kim twitteando desde la cueva del murciélago? “#batman prepara su asalto a #jocker, please RT”. O a Garganta Profunda enviando un whatsapp a Bernstein y Woodward? Probablemente hoy lo harían, pero hay que reconocer que no es lo mismo… Yo aún me aferro al gustoso papel, que me sabe más a periodismo.

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